Joselito se encarga todas las noches de sacar los contenedores en el edificio de la Calle España, en la que vive. Por algún motivo, hoy no lo ha hecho y los vecinos no pueden echar la basura. Reunidos en el portal, tratan de resolver el problema llamando a la chica de la limpieza y mientras llega la solución se van destapando las historias que guardan el vecindario. A la vez, el alcalde D. Perfecto, también antiguo vecino, se esconde en el portal huyendo de su máximo admirador: el sastre, cuya perseverancia es capaz de desquiciar a todos los inquilinos.